internet, definida como la red de redes, es un concepto intencionalmente relacional e interactivo en el que la producción y el consumo de información entre sus nodos o componentes son el eje sobre el que se organiza y articula lo que desde hace mucho tiempo se denomina un ‘nuevo sistema de comunicación’. nuevo, después de tantos años no es, pero seguiremos llamándolo así por oposición a los medios tradicionales gracias a aquellos que ven una salvación en su descubrimiento. pero como todo acto comunicativo, lamentablemente para estos gurúes de medio pelo que quieren ver siempre minas nuevas donde extraer materiales completamente novedosos, se atiene a las mismas reglas que los tradicionales. y muchas de ellas de una obviedad aplastante!
este comercio y negociación del flujo de la información, y más concretamente en el reverso del consumo, nos permite por ejemplo conocer el estado de una carretera local cualquiera, leer en perspectiva histórica sobre las inspecciones en busca de armas de destrucción el último conflicto bélico de moda, las perspectivas de trabajo de los próximos años de cualquiera de las mayores multinacionales que tratan de liderar el mercado de su sector, conseguir la información más relevante sobre tu hobby (por ejemplo los ficus) gracias al cual te has organizado y perteneces a una comunidad de usuarios por interés (siguiendo la terminología de los clásicos en la organización a través de internet), o la lectura ociosa de las obras disponibles libremente al amparo del proyecto gutenberg.
Pero obviamente no puede haber consumo sin producción, y es aquí donde este fenómeno y todo lo que le rodea encuentra el boom descontrolado que lo está viendo nacer y desarrollarse. quien más quien menos, alguna vez se dirige a los que tenemos un papel activo en la producción de contenidos expresando su interés por tener por ejemplo una web. el coste, con curva asintótica tendente a cero, hace que en comparación con los que llamábamos medios tradicionales se planteen proyectos vacíos. nadie monta una editorial antes de tener qué publicar, ni una radio sin programas, ni un periódico sin línea editorial ni objetivos, ni una universidad sin carreras, etc. etc. lo que nos parece tan obvio en el mundo presencial y sobre todo en los medios de comunicación tradicionales, nada tiene que ver con el mundo de la galaxia internet.
hoy por ejemplo puedes aprender (como digo sin saber muy bien para qué, sin tener claro el contenido) a montar un foro, un sistema de trabajo colaborativo o incluso un blog gracias a baquía. porque es lo que está de moda, ejemplos y referencias para que tú puedas montar tu proyecto, incluso sin tener proyecto
en su texto, una supuesta reunión de trabajo en la que un brainstorming (que también es lo que está de moda) es el primer paso para un “ambicioso proyecto”:
acabo de volver a la oficina. entro en phpbb, y en un par de minutos me organizo un foro privado con el mismo nombre del proyecto del que hemos estado hablando toda la reunión. para mayor seguridad lo pongo en un servidor privado del que dispongo desde hace un año. inicio el foro con un resumen de los resultados de la tormenta de ideas y sugiero la creación de un sistema de soporte e intercambio documental sobre wiki que nos permita ir incluyendo los trabajos de cada miembro del grupo. el foro sirve para el seguimiento de la tormenta de ideas a lo largo del tiempo. en el wiki se consolidan los trabajos que se vayan acordando entre los distintos grupos y poco a poco, es el soporte documental de la totalidad de los participantes.
el acto comunicativo, y más aún en la vertiente productiva, queda completamente pervertido por esta incesante necesidad de tener espacios sin tener qué producir. y digo pervertido por la cantidad de proyectos tecnológicos que nacen sin contenido, porque la producción encierra necesariamente un mensaje y no solamente una vía. las comunicaciones pasan a ser rápidamente banales, se vuelven carentes de interés, llenas de palabras con vacíos, los componentes de estos grupos se desmoralizan y pierden el interés, cuando no de pronto uno descubre que toda aquella estructura articulada para facilitar la comunicación no era suficiente para que se produza.
‘para contar no sólo hay que tener el medio: hay que tener qué contar’ es una reflexión sobre el absurdo de la apuesta por el medio digital sin reflexión previa. aunque esté de moda tener un foro privado “que para mayor seguridad lo pongo en un servidor privado del que dispongo desde hace un año” :D, siempre es bueno pararse un poquito antes. la producción, aunque tenga un coste técnico despreciable, no deja de ser mucho más costosa en términos de inversión de esfuerzos y de trabajo que el consumo. por ser a través de internet, con las peculiaridades que tiene el medio frente a los “tradicionales” no se va a producir el milagro. o tienes qué contar, o el cómo no sirve para nada
- cercanías. hay trenes que es mejor no coger
- y qué, ¿cómo va eso del weblog?
- radiografiando comportamientos online: y tú, ¿sobre qué escribes en tu blog?


Comments on this entry are closed.