21 May
Posted by taih as cifras y letras, meando fuera del tiesto, producción propia, valores, ética en web
he estado esperando pacientemente desde que conocí vuestro compromiso, alentado por el gran orgullo como español que ruiz gallardón ha propuesto en sucesivas apariciones a medida que se acerca el día del enlace, pero mi invitación ha debido de perderse. no he querido decir nada hasta ahora, porque sé que tenéis muchas cosas en la cabeza (que si vendrá carlos desde inglaterra, que si lloverá en el momento en que saldréis a saludar a vuestros súbditos, que cómo sentamos a los de mónaco, … qué estrés por dios), pero empiezo a estar escamado.
nací en madrid, como todo buen madrileño, y viví allí diecisiete años. todos aquellos años, a pesar de mi juventud, pagué todos los impuestos indirectos que me tocaban, así como lo hice los cinco años que pasé en oviedo (sí, de donde eres tú letizia!) poco tiempo después. de estos impuestos, como de los que pagan el resto de los demás españoles, sale la asignación que la casa real, tu casa hasta hace poco, recibe en manos de su responsable: el rey, vuestro suegro y padre respectivamente. como no, el hombre de la casa, reparte estos dineros a su discreción según el artículo 65 del título ii de la constitución española, y aunque no tiene obligación de especificar en que los gasta (como así efectivamente hace, al contrario que la mayoría de las casas reales de europa), sabemos por terceros que es de 7.513.370 euros para el 2004. es decir, algo más de 1.200 millones de las antiguas pesetas (con la calderilla del redondeo podríamos comprar más de un pisito, aunque claro no como el que os hemos pagado entre todos con un pequeño ‘jardín’), del que sale la asignación que recibís (y recibiréis en adelante) para vuestros gastos personales. me gusta pensar en el dinero que recibís como una asignación, al estilo de la que reciben los niños pequeños para comprar chicles y bollicaos con cromos. para vuestras cosillas, al fin y al cabo.
aunque no habéis contado cuánto os va a costar finalmente la boda, que debe ser un pico porque las cifras que se están barajando marean (sí, ya lo sé, con un pisito de soltero con 700 metros de planta es difícil no perder la percepción de la trascendencia de las cifras y no darle mucha importancia a que os vaís a pulir algo más de 4 millones de euros en un fin de semana), la verdad es que pensaba que como finalmente nosotros (el resto de los españoles) somos los que ponemos el dinero por adelantado estaríamos invitados. por eso veía razonable, incluso yo diría que un chollo, los cuatro millones de euros que habíais presupuestado por el convite para tanta gente. 4.000.000 € / 40.000.000 invitados (suponiendo que solamente tuvieran derecho los residentes legales, 40 millones de personas redondeando) = 0,10 € por persona!
pero como pasan las horas, y en todos los medios de comunicación tradicionales no hacen más que hablar de ilustres invitados y de manjares para unas decenas de centenas de personas, he empezado a caer en la cuenta. no nos vais a invitar ¿verdad? ya me lo estaba imaginando, que no podía ser un simple retraso de correos. pero lo que me parece más fuerte de todo es que ni siquiera os hayáis tomado la molestia de comentárnoslo. sin embargo, paráis todo madrid, suspendéis el tratado de schegen (que permite la libre circulación de ciudadanos europeos dentro de la unión europea) desde el pasado 15 de mayo hasta la medianoche del 24, cerráis el espacio aereo, aumentais los controles de las aduanas que nos unen a los países limítrofes, decidís arreglar las calles de madrid a vuestro gusto y sin consultarnos (¿quien dijo que las calles eran vuestas?), destinais toda la programación de la televisión pública, que pagamos todos, para haceros el video de recuerdo, así como un festival de luces y colores que adornan la ciudad que finalmente habéis suspendido porque al pueblo le ha dado por ir a verlo y no os gustan estos mogollones, hacéis una cenita para un selecto grupo de unas 300 ilustres personas, y un largo etcétera. pero escribir unas cartitas de nada para disculpar nuestra ausencia ni hablar. que no esperaba una disculpa muy elaborada, pero es que me habéis tenido en un sinvivir estas últimas semanas esperando.
en fin. si a esto unimos que la boda no será con alguien de sangre azul (ya sé que te molesta letizia que te lo recuerde, pero las cosas son como son), como es esperable de una institución como la monarquía que si existe y es hereditaria es porque se presupone que vuestra línea hereditaria mantiene vestigios de pureza que no tiene la sangre de los demás mortales (hay quien habla de de descendencia divina directa, hay quien incluso tiene la alegría de citar incluso a adán y eva al principio de la cadena) de donde emana la necesidad de que seais vosotros los que reináis y no cualquier otro. si empezamos haciendo juegos de dados con los genes, el argumento se sostiene poquito (si es que alguien podía creerlo), pero me está empezando a costar entender qué significa vivir en una democracia y qué es eso de que somos todos iguales y que nunca puede haber discriminación por ninguna razón incluído el origen si existe tal trato diferencial. y legal, que la constitución misma lo recoge a pesar de ser una contradicción con sus pretensiones!
y por cierto, gracias por ‘corresponder al interés suscitado por este acontecimiento en los medios de comunicación y la opinión pública’ publicando todos los detalles alrededor del acontecimiento. al menos me habéis concedido el honor de poder saber en qué gastais mi dinero. algo es algo, sobre todo si tenemos en cuenta el pequeño lio por el que volvisteis a nuestro país bajo los deseos expresos del caudillo (algunos ingratos lo llamaban dictador, algunos no creemos que se merezca si quiera un nombre) que designó a vuestro suegro y padre su sucesor directo. pero esto es otra historia más larga de la que quizá ahora no queráis oir hablar ahora que estaréis muy ocupados con los preparativos.
atentamente,
uno de los que ‘voluntariamente’ se hace cargo de vuestra boda.
ps. por cierto, siento deciros que aunque os lo pensárais y decidiérais cambiar de opinión, ya he quedado para comer mañana con unos amigos. no sé si nos lo pasaremos tan bien como vosotros pero seguro que no tendremos remordimientos a la hora de dormir una vez que se ha marchado el último invitado de la boda a sus aposentos. si tenéis un rato podéis pasaros, aunque no sé cómo llevais el tema de los republicanos. todo es sentarse a hablar un rato!
‘dicen que mañana casi seguro va a llover’ es una carta abierta a la cordura y el sentido común que escribí en la víspera de la boda del príncipe de asturias y la periodista letizia ortiz. afortunadamente mañana es altamente probable que llueva, en una confabulación de la física que no entiende de reyes, privilegios por el apellido y la sangre, ni escepciones a la regla: si mañana llueve, nos mojamos todos, incluidos reinas, princesas, reyes, príncipes y demás realeza. una paradójica democratización de nuestra existencia que trata de devolver sentido común a lo que el delirio y la sinrazón de un pueblo cegado ante la historia está dejando organizar en sus calles y a su costa. tomaos una a nuestra salud!
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