comenzamos nuestra carrera en la universidad pegados a la investigación. tareas de responsabilidad menor progresivamente despejan el tiempo y el espacio que ocupamos en la universidad para dedicarnos con todo nuestro ahínco al noble encargo de la reflexión sesuda. así hacen (o intentan hacer) los que nos preceden y guían en nuestra formación, y así vamos moldeando nuestras habilidades y conocimientos. al fin y al cabo, como pocas cosas en la academia, la investigación es lo que puede resultar rentable en términos de currículum. ésa es la máxima de nuestros jefes, ésta es la máxima de nuestros equipos de investigación, ésta es la máxima de nuestras universidades en el momento de la configuración de los departamentos.
sin embargo, cada vez que pienso en estos términos acabo preguntándome si realmente no deberíamos tener un cierto cuidado (complementario, como mínimo) con respecto a la docencia. al menos en las privadas como la mía, ésta es la verdadera tarea por la que se esperan verdaderos resultados. es cierto que la universidad, la academia en general, solemos verla como un nucleo de producción y difusión de contenido con una cierta libertad sobre las presiones económicas de la investigación en la empresa, pero las universidades son también centros que forman. que forman a personas, que ejercerán sus profesiones (o no, visto como está el patio) en la calle. las universidades son centros que forman a los que formarán en el futuro:
cnn dixit:
universities are supposed to produce the next generation of college professors – that is, people who will both conduct research and teach. but star researchers bring in money and prestige. it is an open secret that, for many top academic jobs, research potential is the first thing hiring committees look for.
en estos términos comienza una reflexión interesante en un artículo que acaba de publicar cnn sobre las universidades estadounidenses. algunas universidad, dice el artículo, comienzan a pensar en que sus futuros profesores deberían centrarse más en la docencia, y no en clonar investigadores de acuerdo a los requisitos que las actuales plantillas han tenido para redirigir sus esfuerzos prioritariamente hacia este campo. quizá aquí deberíamos comenzar a pensar en ello también, aunque sea a remolque como siempre .-) ¿vale únicamente con saber de un tema para ser profesor? ¿un investigador que no es buen docente, es buen investigador? ¿se puede ejercer la docencia desconectado de las últimas publicaciones en un área a base de seguir manuales?
seguramente no, o al menos no podemos dar síes rotundos a estas cuestiones. tiempo al tiempo, y mientras tanto hagamos nosotros también el esfuerzo no dejar descuidado este campo. tal y como vienen las cosas, tengamos todos los elementos en la mesa antes de tomar decisiones:
j. a. aunión dixit:
la ministra de educación, mercedes cabrera, lo ha repetido desde que llegó al cargo en abril: pretende dar más autonomía a la universidad (ese es el objetivo de la reforma de la ley orgánica de universidades que se está tramitando), pero los campus, a cambio, tendrán que rendir cuentas a la sociedad. y las rendirá de tal manera, que de ello dependerán los recursos que les otorguen cada año las administraciones.
gracias carles por el apunte
vienen tiempos interesantes tal y como anuncian en el pais. a ver hasta dónde la investigación y el conocimiento son una prioridad para la sociedad que ahora está de moda decir que queremos tener más allá del cemento y las recalificaciones.
- tercera ley de la investigación imperfecta
- segunda ley de la investigación imperfecta
- primera ley de la investigación imperfecta




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