tengo el blog roto, la costumbre de escribir en él desgastada, y la cabeza confusa, pero no he podido resistirme. nueve de julio de 2008, sergio marchó, mientras dormía. resulta extraño volver a leerlo en su blog.
tres minutos y cuarenta y dos segundos, la quinta del ‘efecto lupa’ del niño gusano, donde prestaba el ingenio, [...]