después de leer a romeva, pidiendo el sufragio para los mayores de dieciséis años, me pregunto si esto es ciencia ficción para un país como el nuestro…
estos días, ante otra polémica inerte acerca del consentimiento paterno para el aborto de un mayor-de-dieciséis-pero-menor-de-edad, hemos asistido con cierto estupor a la objección frontal de la derecha. en plena pseudocampaña, el electorado del psoe se está pensando la medida -no en vano, nunca he pensado que realmente sean gente de izquierdas…- pero lo que traspasa la línea del absurdo son las declaraciones, de los unos y de los otros. ahora bien, como mandan los preceptos, nuestra obligación es obviarlas, y tratar de centrarnos en los hechos.
me preguntaba, ¿es hoy en día si quiera realista pedir como pedimos el derecho al voto para estos jóvenes? para intentar darme una respuesta, ni que fuera indirecta, he querido hacer un pequeño ejercicio sobre los datos de la encuesta que hace metroscopia para el pais. según dicen, 1.000 consultas telefónicas avalan el resultado de que uno de cada 3 ciudadanos está en contra de su derecho a decidir sobre su propio embarazo, pero nos falta contexto para poder inferir esta seguridad. no es cuestión de pedir los márgenes de error -que me gustaría-, pero si de hacerles algunas preguntas a los datos.
quería saber exactamente qué implica decir que “el 64% de los encuestados [...] ‘no está de acuerdo’” -ojeando la composición de la muestra, el tipo de contacto realizado por teléfono y sobre todo el protocolo de preguntas-, y de paso ver con mis propios ojitos cómo es eso de que “en todos los grupos de edad hay un rechazo mayoritario a que el consentimiento paterno no sea un requisito”. porque entonces, ¿ni siquiera los más jóvenes de los entrevistados estarían de acuerdo?
me gustaría poder hacer algunas de estas preguntas, porque sería una buena manera de ver hasta qué punto hemos llegado a creernos la falacia administrativa en torno a la edad de una persona para tomar decisiones. ¿puede casarse, un menor-de-edad-pero-mayor-de-dieciséis-años, trabajar y tener un hijo, pero no decidir no tenerlo? eso parece ser que es lo que afirman los que están en contra, mientras que nosotros nos quedamos sin saber más de lo que *realmente* opina la “población general” gracias a la inestimable colaboración de ambas empresas.
en elpais y en metroscopia, el 100% de los consultados sí que “no saben, no contestan” ante la amable solicitud de más información al respecto, y en el tintero se me quedan muchas más preguntas, al margen de la aparentemente normalidad con la que, simplemente, no se ofrece información clara y transparente sobre la realización de encuestas. no debe interesar que veamos los datos, así que cerrada esta vía para obtener una respuesta, me hago la última pregunta. lo prometo.
¿para cuándo muestras que incorporan a los menores en las encuestas de opinión pública? me puedo revolver ante la derecha insinuando que para que una familia hable del tema deba ser obligatorio el consentimiento paterno, pero no puedo justificar que -aparentemente, y como viene siendo habitual- en el diseño de un estudio como éste ni siquiera se contemple la opinión de los interesados… al fin y al cabo, incluso para el gobierno que quiere decidir si tienen o no tienen derecho a decidir sobre su embarazo -se entiende, sin el consentimiento paterno obligatorio-, no deben ser ciudadanos. ni siquiera aún tienen derecho a votar…
ps. para poner más aún en contexto esta reflexión, creo que es importante hacer notar que, aunque sólo sea por esta vez, nicaragua, brasil, estonia, austria o ecuador, no tienen por qué estar equivocados con respecto a su derecho al voto. el logo, por cierto, de la campaña inglesa votes@16, y la foto del labour party. aqui sigamos discutiendo lo absurdo.
Conexiones:- las listas (de autores) tienen algo en común: tienen todas un primero, y luego vienen todos los demás
- leyendo un poquito antes de opinar (i): el asombroso mundo de la wikipedia
- los investigadores también saben correr


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